Bienvenidos a Catalunya

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¿Sabes qué se esconde entre Portbou y Les Cases d'Alcanar? Quilómetros de paisajes llenos de contrastes y matices. De la alta montaña de los Pirineos al contacto permanente con el mar Mediterráneo, pasando por bosques, ríos, viñedos y paisajes húmedos únicos en Europa. Si no conoces el territorio, enhorabuena, porque como diríamos en catalán: “Catalunya és casa teva!”  (¡Cataluña es tu casa!).

Te hemos preparado 10 propuestas imperdibles para que conozcas un poco más nuestro país. Además, si quieres ampliar el universo de experiencias puedes reservar algunas actividades para vivir a tope la Costa Daurada o el resto de Catalunya.

Tarraco Viva

1. Ave Tarraco: bienvenidos a la capital de provincia

Su luz sedujo a los romanos en su día y, evidentemente, conserva intacto este encanto. Llegaron, vieron y se enamoraron. Querían controlar las tierras al norte del Ebro y convirtieron Tarraco en una de las principales ciudades de Hispania. Para los comerciantes y ciudadanos romanos significó llegar a un lugar lleno de oportunidades, donde reprodujeron su activa vida pública y social. De aquella época, se conserva un gran legado urbanístico, como el anfiteatro, el circo o el foro, así como las murallas que rodeaban toda la ciudad. En el año 2000, el conjunto arqueológico de Tarraco fue declarado Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO y, cada año en el mes de mayo, se celebra el Festival Tarraco Viva, el mejor momento para revivir los personajes, las historias y los espacios más simbólicos de aquella Tarragona romana.

Tutuki Splash - PortAventura World

2. PortAventura World: un viaje alrededor del mundo

¿Te imaginas hacer un viaje por la Polinesia, China, México o el Lejano Oeste en un solo día? A poco más de 15 minutos de Tarragona ¡este sueño es posible! PortAventura World es uno de los parques temáticos más grandes de Europa, que incluye un parque acuático y también cuatro hoteles ambientados en diferentes épocas y lugares donde no sólo podrás alojarte, sino sentirte fuera del espacio y del tiempo. Además, Ferrari Land, el que está llamado a convertirse en el parque de atracciones más importante para los amantes del automovilismo y en especial del universo Ferrari, abrirá sus puertas en el año 2017 junto al complejo de ocio PortAventura World.

3. La naturaleza más salvaje en el Delta de l'Ebre

¿Quieres desconectar del mundo en uno de los humedales más grandes de Europa? El Delta de l’Ebre te ofrece una inmensa reserva de aves, lagunas y quilométricos campos de arroz para disfrutar del paisaje más horizontal de Catalunya. Considerado Rerserva de la Biosfera por la UNESCO por ser un ecosistema único en el mundo, alberga una de las biodiversidades más singulares de la Mediterránea. ¡Existen entre 50.000 y 100.000 ejemplares de 300 especies diferentes! Además, si recorres el Delta en bicicleta podrás descubrir las barracas, las antiguas construcciones de la zona, así como participar en actividades populares como las fiestas de la plantada (plantación) o de la sega (siega) donde se reproduce la manera tradicional del cultivo del arroz. ¡Es obligatorio también comerse un buen plato de arroz de pato, considerado una de las recetas más típicas de la zona!

4. La arquitectura de la fantasía en Barcelona

La Barcelona de finales del siglo XIX, la de la Exposición Universal de 1888, era una ciudad en efervescencia en la que la arquitectura vivía un momento de renovación. Barcelona quería ser una ciudad moderna y reivindicar su identidad en todo el mundo. Los templos, las salas de exposiciones y los edificios burgueses se construyeron respondiendo a las sinuosas y creativas formas del modernismo. El arquitecto Antoni Gaudí se convirtió en el emblema de esta corriente artística que, en la actualidad, es uno de los reclamos estéticos de la cultura catalana. Barcelona tiene algunos imperdibles como la Sagrada Familia, la Pedrera o la Casa Batlló, y ahora inaugura una ruta por los edificios con más valor patrimonial que vale la pena conocer.

5. ¡Más que fútbol!

A una hora de Tarragona, encontramos uno de los mayores templos deportivos del mundo, el Camp Nou, el estadio del Futbol Club Barcelona. Sin duda, el Barça es uno de los emblemas culturales más internacionalmente conocidos de Catalunya. Y es que en cualquier país del mundo, del este al oeste, y en cualquier barrio, hay personas que han oido hablar de este equipo e incluso hasta tienen un póster de Messi en el comedor. Visitarnos significa también pisar el césped por el que jugadores como Romario o Ronaldinho hicieron soñar a toda una afición, así como contemplar en el Museo del Barça todos los trofeos conseguidos durante la centenaria historia de este club. ¡Siéntete una estrella del fútbol por unos minutos!

6. La montaña mágica catalana

A menos de dos horas de Tarragona encontramos la montaña de Montserrat. Y es que como en el libro del escritor Thomas Mann, Catalunya tiene su particular montaña mágica. Un macizo de formas redondeadas que acoge un templo para venerar a La Moreneta, la virgen patrona de nuestro pequeño país. Muchos dicen que visitar Montserrat es la mejor manera de penetrar en una espiritualidad única. Este espacio te ofrece la oportunidad de hacer trekking y visitar el Santuario, que alberga piezas arquitectónicas y escultóricas únicas en el mundo. Si quieres contemplar un paisaje inolvidable sin poner las manos en el volante, te aconsejamos que accedas a Montserrat a través del tren Cremallera, desde donde podrás captar unas instantáneas únicas de la montaña para tus mejores galerías fotográficas. 

7. Las callejuelas históricas de Girona

¿Te fascina la historia de los judíos en Europa? Si quieres seguir los pasos de este pueblo en continuo éxodo, en Catalunya encontrarás vestigios de su paso. A dos horas y cuarto de Tarragona, se encuentra otra de las ciudades de visita obligatoria: Girona. Una ciudad con una efervescencia cultural única en Catalunya, que seduce al viajero por la belleza de sus callejuelas, los comercios con encanto y su colorista fachada fluvial. Una de las áreas más emblemáticas del núcleo histórico de la ciudad es el call, formado por un laberinto de calles estrechas y patios que mantienen el aura de los tiempos medievales. Se trata de una de las juderías mejor conservadas del mundo y una muestra evidente de la importancia que tuvo la cultura judía en Girona. ¡Si es invierno te aconsejamos que te tomes un buen chocolate caliente en una de sus agradables cafeterías!

8. Figueres: patria del surrealismo

A dos horas y media de Tarragona, tenemos una de las ciudades epicentro del movimiento surrealista. ¿Por qué? Pues porque se trata de la ciudad natal de Salvador Dalí, quien construyó en esta ciudad el Teatro-Museo Dalí a partir de los restos del antiguo Teatro Municipal de Figueres que fue destruido durante la Guerra Civil. Avisamos: ¡No se trata de un museo convencional! La imaginación desbordante de Dalí se traduce en elementos únicos que sorprenden al visitante, tanto en el interior como en el exterior del edificio, como los huevos gigantes coronando la fachada. Además, este museo contiene una amplia representación de las obras más relevantes del artista que invirtió toda lógica formal y marcó para siempre el paisaje artístico del Empordà.

9. La Vall de Boí: vestigios de la época románica

A menos de cuatro horas de Tarragona, podemos casi tocar el cielo con los dedos. Declarada Patrimonio de la Humanidad, la Vall de Boí es, sin duda, uno de los rincones más bellos de los Pirineos. Nevada en invierno y de un verde eléctrico en primavera, entre sus prados y su frondoso paisaje se esconde un gran número de joyas del románico catalán. Estas iglesias se han conservado a lo largo del tiempo gracias al aislamiento del valle hasta bien entrado el siglo pasado. Ni constructores, ni artistas, ni arquitectos o curas alteraron esta arquitectura propia de los siglos XI y XII. No te pierdas los conjuntos de pintura mural que albergaban las iglesias de Sant Climent y Santa Maria de Taüll y Sant Joan de Boí, actualmente conservados en el Museo Nacional de Arte de Catalunya (MNAC), así como las tallas producidas por el Taller de Erill, como el Descendimiento de Erill la Vall de la Iglesia de Santa Eulalia de Erill-la-Vall. 

 

10. Aigüestortes: la mejor postal natural


¡Belleza en estado puro en el corazón de los Pirineos! A menos de cuatro horas de Tarragona, encontramos el Parc Nacional d’Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, el más impresionante de Catalunya. Cuenta con cumbres que superan los 3.000 metros, más de 200 estanques de diversas formas y colores, así como ríos, barrancos, cascadas y ciénagas que te pueden hacer sentir como si estuvieras, verdaderamente, en el país del agua. Además, aparte de recrearte con la belleza sensorial, también puedes practicar deporte en contacto con la naturaleza. Durante las cuatro estaciones del año, puedes hacer excursiones, salidas con raquetas de nieve, jornadas naturalistas y otras actividades por libre o con un guía.

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