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El arte que las cuevas protege, la expresión cultural de la Costa Daurada de hace miles de años
Las pinturas rupestres son la manifestación cultural de las sociedades primitivas y, allá donde tuvieron presencia, las cuevas han albergado sus formas y colores. La Costa Daurada no es una excepción y las Muntanyes de Prades, destino de turismo familiar, reúnen un buen testigo de arte rupestre, el llamado arte levantino, que se desarrolló durante la prehistoria. ¿Queréis hacer de Indiana Jones? ¡Aquí tenéis la ocasión perfecta!
La Ruta del Arte Rupestre integra obras que, en algunos casos, datan de hace más de 8000 años, con una gran singularidad y valor, motivo por el cual están declaradas Patrimonio Mundial de la Humanidad. A través de las pinturas rupestres conocemos matices de las relaciones de la población prehistórica, de sus rituales de caza, de recolección, su conexión con el mundo espiritual y como eran sus expresiones artísticas, con la necesidad inherente del hombre de crear cultura y expresarse a través del arte.
El Centro de Interpretación del Arte Rupestre (CIAR) se ubica al que fue el antiguo edificio de la Presó Nova de Montblanc y es un referente para la investigación, la conservación y el estudio del arte rupestre en las Muntanyes de Prades. Permite descubrir y entender, con todo lo que esto comporta, el arte rupestre a través de un conjunto de pinturas reproducidas a escala natural y en un entorno único.
Desde la pedanía de Rojales, periódicamente salen rutas guiadas organizadas por la Oficina de Turismo de Montblanc, en que podréis conocer también los rincones escondidos de la villa donde hay pinturas rupestres. La ruta se alarga durante tres horas y es el complemento ideal de la visita al Centro de Interpretación del Arte Rupestre de les Muntanyes de Prades.
Las cuevas de l' Espluga, en l'Espluga de Francolí, tampoco os dejarán indiferentes, tanto por su riqueza geológica, como por la historia humana que se ha vivido. El espacio que hoy es la Cueva-Museo estuvo habitado durante el paleolítico medio hasta la época romana. Después, varios derrumbamientos ocultaron las entradas y salidas, hasta 1857. Ahora una arqueóloga virtual y un guía se encargan de explicar cómo se formó este lugar y cómo vivía el hombre primitivo. Se trata de una de las siete cuevas más largas del mundo en conglomerado, con 3.590 metros de corredores descubiertos y un río subterráneo. Los más atrevidos pueden adentrarse en sus entrañas con la Ruta Aventura, en que, enfundados dentro del vestido de neopreno, podrán remontar el río subterráneo y descubrir todos los secretos.
En definitiva, si tenéis ganas de descubrir de dónde venimos y cómo vivían nuestros antepasados más primitivos, en la Costa Daurada encontraréis rincones y propuestas que no os dejarán indiferentes.









