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Tras la huella de antiguos pobladores del Priorat
Hemos seleccionado esta ruta de Turisme Priorat porque os permitirá adentraros en el pasado más remoto de estas comarcas, cuando a las orillas del grande Siurana vivían refugiados arriba de un cerro los que fueron probablemente los primeros mineros de la comarca, ahora hace unos tres mil años. Es una excursión por la Costa Daurada apta para todos los públicos y que os permitirá haceros una panorámica general de estos paisajes.
Explican que hace muchos y muchos años, un grupo de hombres y mujeres se establecieron de manera inteligente en un cruce de caminos que comunicaban el Priorat con la franja ribereña del Ebro, a través del río Siurana, y también con las de Poniente, a través de su afluente, el río Montsant. Vivieron a finales de la prehistoria, pero entraron en contacto con otras culturas que ya conocían la escritura y que, seguramente, participaron de un nuevo ritual funerario: la incineración de los muertos. El yacimiento del Puig Roig del Roget fue descubierto de manera casual y es uno de los asentamientos más primitivos de Catalunya.
En este caso, el recorrido es de 9 km entre ida y vuelta. Si vamos a pie desde el Masroig, dejaremos el coche junto a la Bodega el Masroig y bajaremos la calle de las Pinyeres en dirección al barranco de la Vila. Atravesaremos el barranco e iremos siguiendo el camino hasta la ermita. Aconsejamos hacer una parada y visitar su entorno, un magnífico mirador sobre el río Siurana desde donde podréis contemplar algunos pueblos del Priorat, con la Sierra de Montsant como telón de fondo. Unos trescientos metros más abajo, abandonaremos la pista para coger el camino carretero que sale a mano derecha, señalizado como Sender del Puig Roig. Pronto se ve ante nosotros el cerro del Puig Roig, flanqueado a la izquierda por la Sierra de la Figuera y a la derecha, por los riscos de Montsant. Abajo podréis contemplar las viñas fértiles de las orillas del Siurana.
Continuamos recto y más adelante atravesamos unos bancales de viña y olivos. El camino gira a la izquierda por debajo de la marjada y entra de nuevo en el bosque. A la derecha, vamos encontrando trozos de márgenes de piedra seca que evidencian el pasado agrario de estas tierras, ahora cubiertas de pinos y matorrales. Se continúa siempre por el mismo camino, dejando a mano derecha el sendero que conduce a Bellmunt, y se llega a un bancal de olivos. Bordeando el trozo por la derecha se va hasta la otra punta. Allí encontramos una señal que nos indica el camino a seguir, el cual vuelve a penetrar en el bosque. Después de dejar atrás una caseta derrocada, se llega al pie del cerro del Puig Roig, donde unas grandes rocas de gres rojo protegen la entrada al poblado.
A través de unos carteles explicativos y de un itinerario marcado con cuerdas, podréis conocer el medio, las construcciones y los habitantes de este poblado que se vieron obligados a abandonarlo a causa de un gran incendio.




