Cultura Propostes Culturals

Recorrer el paisaje de Altafulla y conocerla paso a paso

Para conocer la esencia de un lugar no hay nada como pisarlo y quedar impregnado. Altafulla dispone de varias rutas para hacer las presentaciones como corresponde, tanto es así, que querréis volver para seguir haciendo camino.

Os proponemos seguir las calas de la Costa Daurada que unen Altafulla y Torredembarra para acercaros a espacios marítimos que no os decepcionarán. La propuesta parte de la estación de tren de Altafulla donde, desde el puente antiguo de piedra, llegaréis al paseo marítimo y, ya en la playa, veréis señalizado el recinto de la Vil·la Romana dels Munts. Es del todo aconsejable pararse en este punto para visitar una de las villas aristocráticas mejor conservadas de la Hispania romana. Se trata de un núcleo residencial que muestra cómo era la residencia de un alto cargo de la administración de Tàrraco. Y es que alrededor de la gran ciudad romana se fueron fundando villas y, a la dels Munts, es donde residió Valerius Avitus Caius, gran mandatario de la ciudad durante el siglo I dC.. El Museo Nacional Arqueológico de Tarragona organiza visitas guiadas teatralizadas que os transportarán al esplendor romana de la villa, ahora Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Seguimos andando hacia el norte, y con la ruta, divisamos los grandes acantilados de roca roja, pasamos por la playa de Canyadell, de una gran belleza natural, llegamos al acantilado de la roca Bramadora y hasta el faro de Torredembarra, desde donde podremos observar el puerto deportivo, donde está la Roca Foradada. Cada agosto se celebra el festival de la Roca Foradada con actuaciones musicales de alto nivel. En este punto hay un manantial de agua caliente, un espacio singular y punto de encuentro para el baño. Podréis seguir por el paseo marítimo y ver la barca Guadalupe, una embarcación tradicional restaurada que es símbolo de la población. Seguís por el paseo turístico y la Platja de la Paella de Torredembarra.

Volviendo a Altafulla, no podéis dejar de pasear por la Vila Closa de Altafulla, declarada Bien Cultural de Interés Nacional por su conjunto histórico y artístico. El antiguo núcleo medieval amurallado guarda la primera referencia histórica de la segunda mitad del siglo XI. La Vila Closa fue remodelada después de la Guerra dels Segadors, y durante el siglo XVIII. Destacan el castillo, transformado en fortaleza y palacio, así como varias casas señoriales, decoradas con ventanales de estilo renacentista y barroco, y también la iglesia de San Martín.

Si hacéis coincidir vuestra estancia en Altafulla con el verano, no os dejáis perder el Festival de Música Independiente de Altafulla, el Altacústic, que se celebra a mediados de julio. Una cita con cabezas de cartel de primer orden a la que no podéis faltar. Y no hay verano sin ferias de artesanos: en agosto, Altafulla cuenta con un espacio reservado para pasear y disfrutar de las mejores propuestas comerciales artesanales y de proximidad.

Patrimonio, romanidad, calas paradisíacas y cultura. Todos los ingredientes para disfrutar la Costa Daurada en su máxima esencia.

¿Qué necesitas?